Medidas oficiales de tenis y de pádel
En tenis la cancha de dobles mide 23.77 × 10.97 m y la red se cuelga a 1.07 m de altura en los postes y 0.914 m en el centro, sostenida por una cinta central que la baja hasta esa medida exacta. Para cancha de dobles la red mide 12.8 m de largo, porque tiene que pasar los postes; para cancha solo de individuales se usa una de 10.06 m. La banda superior blanca va entre 5 y 6.35 cm de ancho vista por cada cara.
En pádel la cancha mide 20 × 10 m y la red es más corta y más baja: 10 m de largo, 0.88 m de altura en el centro y 0.92 m en los extremos. Son deportes distintos con exigencias distintas, así que una red de tenis recortada no sirve como red de pádel: cambia el largo, cambia el perfil de alturas y cambia la forma en que se tensa.
La banda, el cable y el tensor: donde de verdad falla una red de tenis
El paño casi nunca es el problema. Lo que falla es la banda superior, que recibe todo el roce de las pelotas que pegan en la cinta y todo el esfuerzo de tensado, y el cable de acero que va por dentro de esa banda. Por eso la hacemos en lona reforzada con doble costura y ojal metálico en los extremos: es la parte del producto donde no conviene ahorrar.
El cable de acero forrado es lo que sostiene la geometría. Sin él, la red se hunde en el centro y pierde justamente la altura reglamentaria de 0.914 m que define el juego. El forro plástico del cable no es decorativo: evita que el acero corte la lona desde adentro y que el óxido manche la banda blanca. Si tu red actual está combada en el medio aunque la tensés, casi siempre el problema es el cable, no el paño.
Materiales: polietileno, nylon y poliéster
El paño de una red de tenis de exterior se hace normalmente en polietileno de alta densidad tratado contra UV, porque la red vive colgada al sol todo el día y ese material es el que menos se degrada. El nylon se usa cuando se busca una caída más suave y mayor resistencia al impacto, típicamente en canchas techadas o en clubes que reponen con más frecuencia.
La banda va en lona de poliéster recubierto porque el poliéster casi no se estira: una banda que se alarga bajo tensión desnivela la red completa en pocas semanas. Ese detalle, que no aparece en ninguna ficha de catálogo, es lo que diferencia una red que se mantiene a nivel de una que hay que estar reacomodando cada mes.
Club en el Valle Central, cancha de hotel en Guanacaste y cancha techada
Una cancha de tenis en Escazú, Santa Ana o Curridabat vive otra vida que una cancha de hotel en Guanacaste, y la red lo nota. En el Valle Central el problema es la humedad sostenida del invierno: la red no llega a secarse de un día para otro y la banda superior, que es de material distinto al paño, es la que aguanta peor esa condición. Ahí conviene banda de buen gramaje y revisar la costura una o dos veces al año, que es donde empieza a abrirse.
En la costa el enemigo es doble. El sol de verano degrada el paño, pero el salitre ataca el cable de acero y el tensor, que son las piezas que de verdad sostienen la red. Es muy común encontrar canchas de hotel con la red en buen estado y el cable ya deshilachado por dentro, o el tensor trabado de óxido. Por eso, cuando la cancha está cerca del mar, la recomendación no es solo qué red poner sino cada cuánto revisar el herraje.
La cancha techada o de club privado es el caso fácil: sin sol directo ni lluvia, la red se gasta por uso y por tensión, no por intemperie. Ahí se puede escoger pensando en el juego —caída, peso, cómo se ve desde el fondo— más que en la resistencia, y una red bien puesta dura mucho más de lo que la gente supone.
Con el pádel pasa algo parecido pero más marcado, porque la cancha suele estar cerrada con vidrio y malla: la red recibe menos sol pero más impacto seco. Decinos si es tenis o pádel, si la cancha es techada, al aire libre o cerca del mar, y con eso sale la recomendación de paño, banda y herraje.
Instalación, tensión y mantenimiento
La red se monta pasando el cable por dentro de la banda, se fija en un poste y se tensa desde el otro con el tensor o la manivela. La tensión correcta es la mínima que mantiene 1.07 m en los postes; tensar de más no mejora nada y sí castiga la banda, los ojales y hasta los postes. Después se ajusta la cinta central hasta dejar exactamente 0.914 m en el medio, midiendo con cinta métrica y no a ojo.
El mantenimiento es corto: aflojar la tensión si la cancha va a quedar sin uso semanas, lavar la banda con agua y jabón suave cuando se ensucia, y revisar los ojales y la costura una vez por temporada. En canchas cerca del mar conviene además enjuagar el cable y revisar el forro, porque una fisura en el plástico deja entrar salitre y el acero se oxida desde adentro sin que se vea por fuera.